Steven fue diagnosticado con leucemia en el 2016. Después de años de lucha, el pequeño logro salir triunfante, derroto la enfermedad.
A grandes rasgos, la leucemia linfoblástica es un cáncer que consiste en el aumento anormal de los linfoblastos. Estos son incompetentes a la hora de defender contra las infecciones y otras afecciones al organismo; a consecuencia de esto, se disminuye los glóbulos rojos, las plaquetas y se puede traducir en anemia y otros padecimientos. Los niños que presentan leucemia, en la mayoría de los casos, tienen los leucocitos inmaduros, lo que impide la fabricación de los leucocitos normales y otras células de la sangre.
Esto era lo que parecía Steven Cotter, con apenas 9 años. Desde el 2016 se tuvo que someter a varios tratamientos y medicamentos. Es por esto que la felicidad lo inundó, a él y a su familia, cuando recibió su última dosis.
A veces pensamos que ser un niño no es sinónimo de guerrero. Muchos piensan que por ser niños no saben nada de la vida, no conocen el dolor, no conocen el sufrimiento. Pensamos que sus únicas preocupaciones son divertirse, pero lamentablemente esto no es así para muchos niños; y no solo lo digo por los enfermos, sino que también por aquellos que nacieron en condiciones no aptas para la vida.
Continuando con el cáncer, este no distingue entre edades, afectando muchas veces a los niños. Esperamos que Steven no tenga que volver a pasar por algo así. Al final de cuentas, él es un pequeño guerrero.