Jacob Lee Stokes, un joven de 15 años, fue llevado a la zona de detención de su escuela. La institución aseguró que él no siguió las reglas de la presentación personal.
Una de las cosas que ha traído la pandemia es lo difícil que fue acceder a ciertos servicios básicos como el supermercado, las consultas médicas e incluso las peluquerías. Especialmente en este último punto, muchas personas se vieron en la obligación de tener que cortarse el pelo por sí mismas en sus hogares. O también, aprovechando de que no se podía salir a la calle probaron nuevos looks, algunos que en ocasiones no funcionaron tan bien.
Y es normal comprender si uno de esos experimentos salió mal, ya que no todos tienen la expertiz de tomar unos cuantos productos para el cabello, hacer un cambio de apariencia total y que salga exitoso.
Pero hay quienes no comprendieron esto como, por ejemplo, en el caso de Jacob Lee Stokes, un estudiante de 15 años, quien fue puesto en zona de detención de su escuela ya que llegó tras la cuarentena con su pelo pintado.
Jacob experimentó con su pelo durante el encierro decolorándolo y pintándolo rosado y azul. Pero cuando tuvo que volver a las primeras clases presenciales después de la cuarentena en el Reino Unido, Jacob sacó los colores de fantasía con una nueva decoloración, dejando su pelo con un tono amarillento.
La escuela en donde asiste el joven, la Academia Humberstone, fue estricta en decirle a la madre del niño, Gemma Leaning, que ellos debieron haber tomado las precauciones del caso y no haber dejado que el estudiante asistiera así al colegio, porque la presentación personal es algo muy importante para la institución. Por esa razón lo castigaron, no dejándolo entrar a las salas de clases.
Gemma dijo que esta es una situaciónindignante. Además, ella dijo que Jacob es naturalmente pelirrojo y no hace falta tratar de teñirlo de un color. Además, hay muchos estudiantes con el cabello teñido.
Esta situación le produjo ansiedad a Jacob a tal punto que no asistió a su segundo día, porque temía que lo mandarían nuevamente a la zona de detención. “Todas las escuelas deben centrarse en la salud mental de los niños y no solo decir que están cuidando la salud mental de los estudiantes. Solo quiero volver a clases “, enfatizó Jacob.
Por otra parte, la escuela enfatizó que los códigos de vestimenta y de cabello fueron muy claros cuando se informó que el inicio de clases sería a principios de marzo.