Cuando escuchamos historias sobre el maltrato intrafamiliar, lo primero en lo que pensamos es que el agresor es el hombre y la mujer la víctima. Debido a un fenómeno cultural, las mujeres han sufrido acoso por siglos y la posesión de sus violentas parejas, sin embargo, existe un gran número de hombres que también son agredidos en la relación y erróneamente la sociedad lo ve como una anécdota, como algo chistoso.
Puede que resulte extraño de escuchar, y no es una exageración, pero una mujer en Texas, Estados Unidos, fue detenida después de propinarle violentos golpes a sí esposo porque este no le dijo que se veía linda. Al principio, la policía detuvo al hombre, ya que pensaron que la mujer se estaba defendiendo.
Lizeth Guadalupe Ramírez, de 29 años, golpeó a su pareja en el auto después de una salida al cine. La mujer le preguntó, mientras hacían la fila para la película que si ella se veía bonita, pero él no la alcanzó a escuchar y no le respondió.
La agresiva reacción de Ramírez hizo que abandonarán el lugar para regresar a casa, pero en el trayecto, ella lo golpeó incesantemente mientras él intentaba no chocar. Cuando llegaron a la casa, ella lo tomó por la espalda y lo empujó contra el suelo.
Afortunadamente, había un familiar en la casa y esta salvo al hombre de morir estrangulado. No obstante, Lizeth tomó su celular y llamó para acusar a su esposo de haberla golpeado.
La policía llegó a arrestaron mientras él intentaba explicar la situación, mostró sus heridas, pero su esposa aseguró que lo hizo en defensa propia. Durante un par de horas fue interrogado, hasta que la testigo que estaba en casa dio su versión, por lo que arrestaron a Ramírez.
La policía creía que el hombre estaba bromeando cuando él les dijo que casi lo matan por no decirle que se veía bonita a si esposa, pensaron que era una mala escucha para defenderse.
Ramírez fue detenida cuando se descubrió su mentira y fue llevada a la cárcel del condado de Webb, en Texas, siendo acusada de agresión y violencia intrafamiliar.
Según estudios de la Asociación de Salud Mental de Estados Unidos, al menos 7 millones de varones sufren de violencia intrafamiliar en casa, pero un porcentaje muy pequeño es el que termina haciendo las denuncias.