En un solo día podemos sentir numerosas emociones, casa una acorde a lo que estamos viviendo en el momento. Podemos sentir alegría, desolación, enojo, ansiedad, entre otros. Aunque, cuando sentimos enojo, generalmente después nos sentimos culpables. No obstante, no tienes por qué sentirte culpable, q continuación te diré el porqué.
Excelente para la salud cerebral
Según el doctor Eduardo Calixto González, sentirse enojado hace que se libere la noradrelina, una hormona responsable de aumentar la presión arterial y el ritmo cardíaco; además de la dopamina y el glutamato. Simultáneamente, estas se encargan de disminuir los niveles de serotonina y vasopresina. En pocas palabras, cuando te enojas, la parte lógica de tu cerebro se desactiva y la actividad respiratoria y cardíaca aumenta.
Intensifica nuestra capacidad de atención
Como se activa la actividad cardiovascular y respiratoria, apagándose la parte lógica, el individuo se siente preparado para huir, lo que acentúa se capacidad de atención memorística. Según Calixto, esto hace que las personas se fijen en detalles que no le prestarían atención de otro modo.