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Jefe que pagó el sueldo a 20 empleados en pandemia descubre que 14 tienen empleo. Se siente engañado

Uno de los más grandes problemas que hemos tenido que enfrentar a consecuencia del coronavirus, es adaptarnos a los cambios que este provocó. A un año del inicio de la pandemia, aún hay cientos de puestos que no se han restablecido, de modo que hay muchas leonas sin empleo. Aunque, existen generosos jefes que entendieron que muchas personas entrarían en crisis a consecuencia de la pandemia, por lo que le siguieron pagando el sueldo a sus empleados, a pesar de que nadie estaba trabajando. No obstante, muchos abusaron de la confianza.

El dueño de un restaurant-bar en Argentina, se vio obligado a clausurar su local para respetar las medidas sanitarias que se habían impuesto, y por 11 largos meses no les dejo de pagar el sueldo a ninguno de sus 20 empleados. Sin embargo, ahora que la vida está volviendo a seguir su curso y ya no estamos en confinamiento, él descubrió que 14 de ellos ya tenían empleo en otro lugar.

Por medio de Twitter, Tito Loizeau, contó lo que sentía al enterarse de lo que estaba ocurriendo, y es que no solo estaba pagando dinero gratuito a personas que ya tenían ingresos, sino que también estos habían traicionado su confianza.

“Después de 12 meses encerrados por la cuarentena, el gobierno decidió habilitar los cines. Por lo que, decidimos reabrir El Capitan. 11 meses pagando salarios de 20 personas. Ahora los convoco a trabajar y 14 de las 20 ya estaban laburando en otro lado. Pelotudo es poco lo que me siento!!!”. Mencionó en su cuenta de Twitter.

El Capitán, nombre del restaurante de Loizeau,  cuenta con temática hollywoodense y se encuentra al lado de un cine. La gente suele salir de las funciones e ir a comer algo en aquel bar, por lo que la apertura del comercio se convertía en la mejor noticia desde hace exactamente un año.

Como muchas personas, Loizeau pensó que la cuarentena duraría tan solo 15 días y de esa forma se acogió a un recurso del gobierno donde le subsidiarían parte de los sueldos con tal de que no fuesen despedidos, pensando siempre que sus trabajadores no contarían con otro empleo más.

“Por un decreto, el Gobierno no nos dejó despedir ni suspender a ningún empleado, por lo que nos anotamos en el ATP que nos cubrió el 50% de los salarios, y la otra mitad la pagaba yo de mi bolsillo, sin tener ningún ingreso”.

Tras 11 meses y con la noticia de la reapertura, él le escribió por Whatsapp a sus empleados pero solo 6 contestaron en el grupo de trabajo. Rápidamente noto que algo andaba mal así que les escribió a los demás por privado, y fue en ese momento que se enteró de la verdad.

A penas y recibió unas disculpas por no haber dado aviso antes. La decepción de Loizeau nunca había sido tan grande en todos sus años de trabajo y a pesar de que sabe que puede poner un cartel anunciando vacantes y que tendrá una fila de personas dispuestas a trabajar, los 2 millones y medio de pesos que gastó en sueldo fueron en vano y él no sabe si  está dispuesto a que vuelva a ocurrir, en caso de haber rebrotes y tener que volver cerrar.

En cuento a los 14 empleados, el dueño afirmó que no iniciará acciones legales, pero que espera recibir en un par de días la renuncia formal de cada uno de ellos, olvidar lo sucedido y seguir avanzando.