Las madres siempre están dispuestas a hacer lo que sea con tal de darle lo mejor a sus hijos y, si es necesario dejar su país en busca de un mejor futuro. Esto fue lo que hizo una mujer puertorriqueña, quien se mudó a Estados Unidos para que su hija pudiera recibir una mejor atención médica. Ella nació con el “síndrome de Cri du Chat”, el cual es también conocido como “llanto de gato”, y los médicos solo le dieron tres meses de vida. Hoy ella tiene 24 y su historia la cuenta su madre a Upsocl.
Virgen Andino Vázquez es una puertorriqueña que en septiembre de 2017 decidió comenzar una nueva vida en Pensilvania, Estados Unidos. Ella tomó esta decisión debido a la condición que padece su hija Janisse López, quien nació con el “syndrome de Cri du Chat”.
Según comenta Virgen a Upsocl, su hija Janisse fue el primer caso en Puerto Rico con esta enfermedad. Con esos antecedentes, era poco y nada lo que se podía hacer cuando llegó al mundo.
Este síndrome corresponde a un mal congénito en el desarrollo, el cual ocurre un daño completo o parcial del cromosoma número 5. Esta enfermedad provoca diferentes grados de discapacidad intelectual, problemas de tiroides, microcefalia, bajo peso, entre otras afecciones. Al nacer, los bebés emiten un llanto agudo que suena como si fuera un gato, por esto su nombre.
Virgen tuvo a Janisse a los 19 años. Nació con 42 semanas de gestación y prácticamente sin signos vitales. Aun así, dice que los médicos nunca le informaron que su hija venía con problemas.
Al ser el primer caso de este síndrome en Puerto Rico, Janisse, según su madre, fue tratada como un conejillo de indias. Y es que según cuenta, todos los médicos querían realizarle un examen, por lo que ella decidió llevarse a su hija a su casa.
Sin embargo, cansada de esa situación, hace cuatro años decidió hacer un cambio. Quería darle lo mejor a su hija y por eso creyó que en Estados Unidos su calidad de vida sería mejor. Y es que según cuenta, en Puerto Rico no la quisieron aceptar ni la escuela.
Sobre su día a día, la virgen dice que “Janisse es una niña totalmente dependiente de mí. No habla y camina con dificultad, solamente con mi mano ella camina… Yo la tengo que bañar, la tengo que peinar, la tengo que vestir y le tengo que dar su comida mojada porque no mastica”. Por lo que ella no puede trabajar. Es por esto que ella espera que en Estados Unidos existan ayudas para loa niños con esta condición.