Archie Edwards nació prematuro, 15 semanas antes, y apenas llegó al mundo, falleció. Por 40 minutos los doctores intentaron reanimarlo hasta que pudo volver a respirar, no obstante, se contagió de COVID-19, luego de sepsis y después de E. Coli. Este pequeño luchó contra todas estas enfermedades.
Los bebés que nacen prematuros, la mayoría de las veces se deben de someter a cuidados intensivos para lograr sobrevivir, pero lo que más puede dificultar su condición es que se termine enfermando con una enfermedad viral, en este caso el Covid-19.
Cuando Archie nació solo tenia 25 semanas de gestación. A pesar de que los exámenes señalaban que nacería sano y sin complicaciones, llegó al mundo de manera prematura contagiado de covid-19. Estaba tan débil que apenas nació, falleció.
Cuando lograron resucitarlo, sus padres, Sheree Murray y Robert Edwards, estaban súper contentos, pero desconocían que el pequeño estaba contagiado con Covid-19 y que tenia el virus sepsis al mismo tiempo. Las noticias no tenían buenos pronóstico, ya que eso nunca había ocurrido.
Sheree y Robert se pusieron a rezar. Ellos habían soñado con tener un bebé y en aquel momento se sintieron en un túnel sin salida. Después de un par de semanas, Archie había vencido el Covid-19.
Pero no pudieron cantar victoria, el virus de la sepsis dejó estragos en su sistema inmunitario, y a las 5 semanas contrajo la R. Coli. Pero Archie, nuevamente venció esta prueba. Actualmente, se encuentra recuperándose en el hospital y puede que permanezca por un par de semanas, así podrán monitorearlo.