El suicidio de Robin Williams, en el 2014, dejó a millones de personas con el corazón roto, además, fue sumamente desconcertante porque siempre fue visto como una persona positiva y divertida.
Ahora, una de las personas más cercanas a Robin esta ayudando a unir las piezas del rompecabezas que fue su muerte.
Su esposa y ahora viuda, Susan, dijo que no fue la depresión lo que lo mató. Según ella, la depresión era uno de 50 síntomas que él tenía, pero que era uno de los más pequeños. En su lugar, ella dice que la causa más probable es una teoría que es respaldada por los doctores de Robin.
Se piensa que fue la falta de control sobre su salud mental lo que lo pudo llevar al suicidio. Quizás, quitarse la vida fue la forma final de control que tuvo sobre su destino.
La autopsia revelo que él había desarrollado demencia con cuerpos de Lewy (DCL). Después del Alzheimer, la DCL es la forma más común de demencia y entre sus síntomas se encuentran las alucinaciones, el deterioro de las funciones motoras y los estados mentales alterados.
En los últimos días, Susan dijo que Robin pasaba de estar lucido a empezar a decir cosas sin sentido.