Estados Unidos va a enfrentar un tsunami de muertes a causa de enfermedades crónicas, especialmente cardíacas, una vez termine la pandemia de coronavirus.
«Una vez que haya terminado la fase aguda de esta crisis, enfrentaremos una enorme ola de muertes y de discapacidad debido a enfermedades crónicas comunes, con enfermedades cardiometabólicas en la cima», dijo el Dr. Robert Califf, quien fue comisionado de la FDA durante la administración de Obama y que ahora trabaja en Verily Life Sciences y Google Health.
A diferencia de otros países americanos, Estados Unidos ha experimentado una disminución en la esperanza de vida, después de décadas de progreso constante. Esto se debe al aumento de sobredosis por drogas y al suicidio, pero también ha aumentado las muertes por enfermedades cardiovasculares, y accidentes cerebrovasculares.
Estos desafíos que están enfrentado en Estados Unidos, se combinan con patrones adversos de riesgo entre las personas más jóvenes, entre los que se incluyen el aumento de la obesidad, la hipertensión y la intolerancia a la glucosa provocada por una mala alimentación y la falta de ejercicio, patrones que presagian aumentos en las enfermedades cardiometabólicas en las próximas décadas. Este patrón se ve agravado por un aumento alarmante de las muertes directamente por covid-19 junto con el aumento de las muertes relacionadas con las CCD y las drogas. El efecto neto es un aumento sustancial en el exceso de muertes y aun caída correspondientemente pronunciada en la esperanza de vida en Estados Unidos.