En el 2004, todos los televisores del mundo, aparte de centrar sus cámaras las olimpiadas de Atenas, también le mostraron al mundo el trágico evento que ocurrió en Indonesia, el cual fue causado por un tsunami que le cobro la vida a almenas 230.000 personas. Entre estas personas, se creía que un policía había fallecido en servicio, pero por causalidad, hoy su familia lo encontró vivo.
Él no se había escapado ni estaba viviendo a escondidas, sino que Abrip Asep estuvo ese día rescatando a los sobrevivientes del tsunami, sacando cuerpos del barro, pero inesperadamente sufrió un colapso mental que lo inhabilito totalmente. Él se extravío por unos días y su familia lo notificó como desaparecido y con el tiempo lo dieron por muerto, pero realmente él se encontraba en un hospital psiquiátrico.
Asep no se reconocía así mismo, y lo síntomas de estrés postraumático le causaron un shock tan grande que ha tenido que vivir con ese trauma por 16 años.
Sin embargo, casi dos décadas después, su familia lo encontró en un psiquiátrico, después de que alguien lo reconociera y compartiera una foto suya en el chat de una red social. Nadie podría creer lo que estaban viendo por lo que se dirigieron al hospital a pedir explicaciones.
Se desconoce cuál fue el motivo de que Abrip no fuese notificado después de su ingreso, pero la Policía local confirmó que se trataba de él. La familia contó estar de todas maneras muy agradecida, aunque el estado del internado no sea el mejor.
Han pasado 16 largos años y Abrip deberá continuar internad, a consecuencia de sus trastornos mentales. Según las cifras del incidente del 2004, además de los miles de fallecidos, hay otros cientos que hasta el día de hoy permanecen con algún tipo de secuelas.
Aquel 26 de diciembre, el terremoto submarino de 9.0 grados Richter, se convirtió en el tercer movimiento telúrico de mayor magnitud registrado en la historia por un sismógrafo.