Estamos en un momento de la historia en la que los modelo tradicionales masculinos y femeninos se encuentran en un proceso constante de revisión y cambio, especialmente en lo que se refiere a la normalización de los cuerpos. La imagen de la mujer ideal, delgada, curvilínea e impoluta, ya está desapareciendo.
Esther Calixte-Bea, es una joven artista canadiense, de 24 años, que ha decidido aceptarse y a amar su vello corporal, el cual tiene presente en sus axilas, piernas y pecho.
Antes, Esther odia sus vellos y sentía que la sociedad la miraba como un bicho raro. Incluso, ella más de una vez contempló la posibilidad de quitarse la vida debido a la estigmatización que había sufrido.
No obstante, cuando ella se enteró que su exceso de vello era por herencia genética familiar, ella decidió dejar de lado la negativa y desechar las razones que la hacían odiarse a sí misma. Ahora ella dice que le tocó ser así, y que eso no debe de molestarle a nadie.
“Vengo de la tribu W en Costa de Marfil, y las mujeres en la época de mi tatarabuela eran muy peludas, lo cual era visto como algo bello. Me ha tomado gran parte de la vida aceptar mi cuerpo y asumir quién soy. Redefiní la palabra “belleza” para mí misma y ya no dejo que la sociedad me la imponga. Yo decidí lo que la belleza es para mí”. Dijo Esther a Caters News.
Sin embargo, su transición no ha sido para nada fácil. En un principio tuvo que obligarse a salir a la calle con pantalones cortos y las piernas velludas, pero después de dos semanas logró acostumbrarse.
Ahora claramente la gente aun la sigue mirando, y cuenta que incluso una persona la filmó una vez. Pero, por otra parte, la comunidad en línea sólo le ha brindado apoyo.