Los mocos son una señal de que nuestro organismo esta funcionando correctamente. Estas sustancias viscosas y pegajosas cumplen un papel muy importante en la protección y defensa de nuestro cuerpo.
Los mocos poseen diversas texturas y colores. Estos, en general, son relacionados con suciedad, no obstante, su función principal es evitar que partículas indeseables penetren el sistema respiratorio.
Estos cumplen varias funciones y las más importantes son las siguientes:
Lubricante: ayudan a mantener húmeda la nariz y los senos paranasales; protegiéndolos de cualquier irritación provocada por el roce de algún objeto o partícula.
Escudo protector: el tejido de las fosas y senos nasales es muy fino y delicado; por lo que los mocos se encargan de protegerlos.
Forman una barrera: atrapan y expulsan partículas extrañas como polen; polvo, bacterias y virus.
¿Por qué cambian de color los mocos?
Transparentes
Este es un tono que se considera normal. No obstante, si gotean mucho puede que sea síntoma de resfriado o rinitis alérgica.
Amarillentos o verdosos
Significan que hay una infección; pero esta no debe ser grave. El color se debe a que el sistema inmune incrementa la producción de neutrófilos.
Rojos o marrones
Esto significa que hay sangre en la mucosidad. Es posible que un vaso capilar se haya roto o que se haya producido una pequeña lesión al estornudar mucho o por sonarse la nariz.
Negros
Puede significar que has respirado en una atmósfera contaminada o porque has aspirado humo u hollín.